Sabiendo
que tomamos más calorías a partir del
alcohol que a partir de las sanísimas legumbres; sabiendo que
consumimos, de media, unos 111 gramos de azúcar al día;
sabiendo que prácticamente duplicamos el límite máximo de consumo diario de sal;
y, sobre todo, sabiendo que tomamos casi el 40% de las calorías a partir de productos
ultraprocesados… sabiendo todo eso, a los nutricionistas nos deja de
piedra escuchar una y otra vez que el plátano es peligroso. Que si tiene mucho
azúcar, que si es muy calórico y engorda, que si está contraindicado en
personas con diabetes, que si estriñe… Y, sobre todo, que si tiene demasiado
potasio, lo cual lo convierte en algo así como uranio empobrecido. Quien hace
tales afirmaciones, ¿es un verdadero experto o más bien podemos denominarlo
“cuñadietista”? Veamos.